Hacia un código universal de signos digitales y hacia su alfabetización
Juan Carlos M. Schiappa-Pietra C.
Lima, 31 de agosto del 2026
(Esta es una sugerencia de uso público, pero se solicita citar la fuente)
La tecnología digital ha generado cambios importantes en la vida de las personas en la última década y especialmente desde la Crisis COVID. Esta transformación digital ha mejorado la experiencia de individual y la ha simplificado sustancialmente. Su importancia como fenómeno en la transformación de las empresas ha sido grande y ha encabezado por varios años la ola del cambio técnico en la economía, en algunos casos movida por la riesgosa búsqueda a ultranza de “soluciones disruptivas”, hasta ser más recientemente desplazada por la irrupción de la Inteligencia Artificial.
La transformación digital de la que estamos hablando, como cualquier transformación, ha tenido rasgos de desorden los que probablemente se puedan explicar por darse desde el plano de la competencia inter empresarial. Un elemento de tal desorden está presente en la emergencia la discrecionalidad individual de cada empresa en establecer sus propios signos digitales para cada producto o servicio ofrecido.
La sugerencia que se hace es la de establecer un código simbólico para la digitalización de consenso universal y la que permita a los usuarios poder identificar producto por producto que es lo que cada empresa quiere dar a entender con sus respectivos emblemas simbólicos. La necesidad de tal código es imperativa porque convierte a la digitalización en un lenguaje de signos nuevos aceptados por todos, sino que porque también mejora la comunicación entre productos y usuarios.
Ahora bien, si la digitalización fuese capaz de auto estandarizarse mediante el sugerido código de símbolos: ¿El siguiente paso no debería ser estandarizar su decodificación es decir universalizar su interpretación mediante la alfabetización general de estos símbolos en colegios y universidades?
Lima, 31 de agosto del 2026
(Esta es una sugerencia de uso público, pero se solicita citar la fuente)
La tecnología digital ha generado cambios importantes en la vida de las personas en la última década y especialmente desde la Crisis COVID. Esta transformación digital ha mejorado la experiencia de individual y la ha simplificado sustancialmente. Su importancia como fenómeno en la transformación de las empresas ha sido grande y ha encabezado por varios años la ola del cambio técnico en la economía, en algunos casos movida por la riesgosa búsqueda a ultranza de “soluciones disruptivas”, hasta ser más recientemente desplazada por la irrupción de la Inteligencia Artificial.
La transformación digital de la que estamos hablando, como cualquier transformación, ha tenido rasgos de desorden los que probablemente se puedan explicar por darse desde el plano de la competencia inter empresarial. Un elemento de tal desorden está presente en la emergencia la discrecionalidad individual de cada empresa en establecer sus propios signos digitales para cada producto o servicio ofrecido.
La sugerencia que se hace es la de establecer un código simbólico para la digitalización de consenso universal y la que permita a los usuarios poder identificar producto por producto que es lo que cada empresa quiere dar a entender con sus respectivos emblemas simbólicos. La necesidad de tal código es imperativa porque convierte a la digitalización en un lenguaje de signos nuevos aceptados por todos, sino que porque también mejora la comunicación entre productos y usuarios.
Ahora bien, si la digitalización fuese capaz de auto estandarizarse mediante el sugerido código de símbolos: ¿El siguiente paso no debería ser estandarizar su decodificación es decir universalizar su interpretación mediante la alfabetización general de estos símbolos en colegios y universidades?